Hay historias, sueños que comienzan en los lugares mas inesperados: un garaje, un pequeño despacho o como este, que comenzó en el hueco de una escalera.
Si pudiéramos girar hacia atrás con un dedo las manecillas del tiempo, y observar con atención lo que ocurría una mañana de hace más de cincuenta años, aquí, en el Sitges de los artesanos y los emprendedores, seguramente que detendríamos nuestra atención en un pequeño obrador para amasar pan y nuevas creaciones de repostería.
En el año 1967, Eugenio Calderón y su esposa Carmen Fabregat solicitaron a los padres de esta un espacio donde instalar un horno que habían adquirido para cocer pan y elaborar pastelería artesanal.
El único lugar disponible era el hueco de la escalera, y allí comenzó todo. Primero fueron los panecillos de Viena, después se fue ampliando con pastelería elaborada a mano. Poco a poco, la calidad de las materias primas y el esmerado cuidado de los detalles hizo el resto. Cuatro años después pudieron disponer de su propia pastelería, Pastisseria Calderón, en la ubicación actual de Avenida Camí de la Fita, 28 de Sitges. No fue fácil, hizo falta mucha harina, mucha paciencia, abrazos y besos.


Hoy nos hemos reunido Silvia y Geni, que han proseguido con la tradición familiar. La calidad y el cariño de sus productos se hace evidente en los resultados, y por ello deseamos preguntarles:

-Manuel Julián: ¿Cuáles son algunos de vuestros recuerdos sobre los inicios de la pastelería?

-Silvia: Recuerdos muchísimos, ya que cuando yo vine al mundo mi padre ya estaba haciendo panecillos de Viena y cruasanes que posteriormente repartía a los bares y hoteles. Después, los domingos vendía algún postre en la pequeña tienda de comestibles de mis abuelos. Recuerdo también el olor a bollería recién horneada al despertar, cuando íbamos al colegio la primera parada era la pastelería, donde mis padres ya llevaban horas trabajando, mi madre preparando el reparto y la tienda, y mi padre laborando.

-Manuel Julián: ¿A qué dificultades tuvisteis que enfrentaros?

-Geni: La primera dificultad fue reponernos de la repentina muerte de nuestro padre, ya que era el pilar fundamental de la familia y del negocio. Tuvimos que tomar la decisión de seguir adelante. Mi hermana y yo nos empezamos a formar en el gremio de pastelería de Barcelona e incluso yendo a otros obradores a trabajar para coger experiencia y poder así ayudar a mi madre a seguir adelante con el establecimiento. Hace ya unos años que nos hemos hecho cargo nosotras de la pastelería y en el 2015 decidimos hacer una reforma para darle un aire más actual ya que, a pesar de tomar un negocio consolidado, tenemos que luchar para mantenernos ante la gran oferta de cadenas de pan y pastelería, pues es muy difícil competir con sus precios. Aún así seguimos apostando por el producto elaborado artesanalmente, fresco y del día. No nos conformamos con hacer las cosas como las habíamos hecho siempre y por ello seguimos formándonos y experimentando con nuevas técnicas y presentación. Nos mostramos muy receptivas a las nuevas tendencias en repostería y pastelería e implementamos todo lo que pueda resultar atractivo y en armonía con nuestros criterios. Procuramos saber escuchar a nuestros clientes, ellos son nuestro objetivo final, y valoramos sus opiniones.

-Manuel Julián: ¿Por qué han tenido tanto éxito vuestros productos artesanales? ¿En qué os diferenciáis?

-Silvia: El éxito está en elaborar nuestros productos con materia prima de excelente calidad y saber trabajarla delicadamente y con paciencia. Nos gusta mucho lo que hacemos y nos encanta el trato directo y personalizado con nuestros clientes, muchos de ellos, después de tantos años, son ahora nuestros amigos, y ese trato personal, casi familiar también nos diferencia.

-Manuel Julián: ¿Hacia dónde se dirige [pastisseriacalderon.com] vuestra visión de futuro?

-Geni: Pretendemos seguir con nuestra línea tradicional y artesana, pero siempre creando nuevos postres y siguiendo las tendencias en la pastelería más actual y creativa. Hemos reducido la cantidad de azúcar en nuestras elaboraciones, sustituyéndolo por otros más naturales y saludables. Cada año realizamos un curso de formación y asistimos a monográficos para perfeccionar y aprender nuevas técnicas. Habitualmente recibimos formación en el Gremio de Pastelería de Barcelona, o en Chocolate Academy de Vic, entre otros.

Como podemos leer en la página web de la pastelería:

…”La Pastelería Calderón invita a un mundo de momentos dulces…, postres contemporáneos y tradición exquisita. Una excelente armonía entre años de historia y vanguardismo…, manteniendo sus valores…, para tratar de superar siempre las expectativas de sus clientes”

“La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”. Decía Tom Hanks en su papel de Forrest Gump algo que todos sabemos o intuimos, y es que los comienzos siempre son difíciles. A Silvia y Geni les tocó decidir si continuarían con la labor de sus padres y no fue fácil, hizo falta mucha harina, paciencia y besos, el legado que recibieron no fue únicamente endulzar la vida de muchas personas, sino transmitirles a través de su gusto por el trabajo bien hecho todo el cariño que habían recibido, el amor por sus recuerdos, el del olor a pan recién horneado de camino al colegio y la figura de su padres en el obrador dando forma al tejido de sus sueños.
Muchas gracias por recibirnos y obsequiarnos con vuestra participación en esta entrevista.

 

HARINA, PACIENCIA Y BESOS

Entrevista a Silvia y Geni Calderón

PASTISSERIA CALDERÓN

Sitges INFOGUÍA Magazine. Septiembre de 2018 n°159 pág.30

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